El Cobre, y sus beneficios
Dietas para adelgazar y vida sana -
Efectivamente el cobre es un mineral que cumple muchísimas funciones en nuestro organismo.

La anemia y la tendencia a infecciones pueden ser algunos síntomas de déficit. ¿Ya sabes en que alimentos encuentras el cobre? ¿Es malo un exceso?
Funciones en el organismo del cobre
El cobre es un componente que forma parte de varias enzimas y proteínas que se encuentran en nuestro organismo y tienen efectos sobre nuestra salud, entre ellos se destacan el buen estado de los huesos, el correcto funcionamiento del sistema inmune, nervioso y cardiovascular.
También participa en el metabolismo del hierro y la formación de los eritrocitos (glóbulos rojos).
Es importante saber que cuando utilizamos recipientes de cocina de este material trasmitimos sus propiedades a los alimentos, salvaguardando sus características nutritivas, aromas y sabores.
Después del hierro y el cinc, el cobre es el mineral más abundante de nuestro organismo.
Los requerimientos en adultos oscilan entre 1,2-1,5 mg/día en caso de dietas normales, siendo más elevados en dietas vegetarianas y cuando se consume agua con concentraciones apreciables de cobre. Aún así, nuestro organismo puede tolerar 3mg/día o más durante largos períodos de tiempo y hasta 8-10 mg/día durante varios meses.
Principales fuentes dietéticas en cobre
Dentro de los alimentos ricos en cobre se incluyen las vísceras, mariscos, frutos secos, semillas, legumbres, cereales integrales, soja y cacao.
Por lo general, cuando ingerimos una dieta variada y equilibrada tanto las necesidades de cobre como las de otros minerales quedan cubiertas.
La absorción de este micronutriente está relacionada con el cinc y el hierro por lo que ingestas elevadas de éstos pueden limitar la absorción de cobre en adultos y niños.
A partir de una dieta típica, el cobre absorbido por nuestro organismo oscila entre el 50-75 %, aunque esta absorción se ve limitada ante el consumo excesivo de antiácidos y el consumo de drogas y fármacos afecta su acumulación en el organismo.
Síntomas de deficiencia de cobre
Debido a los mecanismos homeostáticos, los síntomas de deficiencia solo se producen en circunstancias excepcionales. Los lactantes son los mas susceptibles de presentar síntomas de deficiencia de cobre ante cualquier otro grupo de población. Esta predisposición a la deficiencia se debe a la prematuridad, bajo peso al nacer y malnutrición, agravándose cuando se combinan con nutrición parenteral o con el consumo exclusivo de leche de vaca debido a que los lácteos son deficientes en cobre.
Asimismo, elevadas ingestas de vitamina C pueden reducir los niveles de cobre en nuestro organismo.
Los síntomas más frecuentes de deficiencia de cobre se encuentran asociados con la deficiencia de hierro: anemia, neutropenia (bajo recuento de glóbulos blancos), fatiga, fracturas óseas. Dentro de los síntomas menos frecuentes se destacan alteraciones del crecimiento, hipopigmentación, alteraciones del metabolismo de glucosa y colesterol, alta incidencia de infecciones y del electrocardiograma.
En caso contrario, las ingestas elevadas durante largos períodos de tiempo pueden conllevar a la evolución de enfermedades crónicas como cardiovasculares y osteoporosis.
Toxicidad del cobre
No es frecuente la toxicidad en los seres humanos, aún así, se puede producir por la contaminación del agua de bebida, conducciones o utensilios de cobre en bebidas y alimentos, por ingestión accidental de sales de cobre. Estos síntomas incluyen vómitos, diarrea, daños hepáticos y renales, síndrome premenstrual, hiperactividad, hepatitis, cirrosis e ictericia (coloración amarillenta de la piel y mucosas). Pero estos síntomas solo aparecen cuando se sobrepasa la capacidad de captación de cobre en el hígado.
fuente: enbuenasmanos.com